Como manera de evadirse durante la cuarentena a la que nos vimos sometidos el pasado Marzo y que se extendió más allá de dos meses, Garolo decidió escribir sobre algo que lo hiciese feliz y le quitase de la cabeza toda la movida del virus con la que nos estaban bombardeando.

De esta manera nace la historia del «Calcetín» que se perdió en su habitación. Un track que no tiene ningún concepto especial pero que seguro te sacará una sonrisa.

Esta historia está grabada sobre un ritmo de Zamarro Prod. El diseño gráfico está realizado por La Ziega.