Si te gusta fumar grasica de esa que te tira pa atrás, de eso que humea y parece la fumata blanca del Vaticano. Si lo tuyo son las extracciones, ya sea rosin, shatter, dry o water hash o lo que sea, Hoke, «El Olímpico» es tu hombre y si no seguramente acabarás fumándote un cañón si te escuchas sus canciones o preguntándote, ¿de que cojones habla?.

Siempre unido a la jerga del fumeteo y por supuesto a la jerga del graffiti y el diseño gráfico (Confundo la carta de polen con la de Pantone), Hoke se ha montado un tándem con Louis Amoeba para dar un gran salto musical y asaltar el escalón más alto del pódium del rap nacional. Louis Amoeba es uno de esos productores únicos, que sabe construir el paisaje ideal a cada artista con el que colabora, lo hizo con Ébano en «L2POE» y lo está haciendo con Hoke, como pudimos ver en «Five 0» y más recientemente en este «Medallones» lo que parece ser el primer adelanto de su trabajo colaborativo, tras anunciar ambos que estaban en el lío.

Luciendo un polo de Atlanta 96, año de su generación, este tema cae como la bomba que se puso en esos Juegos Olímpicos provocando un estruendo capaz de infartar a cualquiera que le ponga oreja. Hoke pasa de medallas de latón y de plata porque él al igual que Usain Bolt o Michael Phelps es siempre candidato al oro y va a ir a por él hasta colgarse el valioso metal en su cuello.

Este lanzamiento llega acompañado de un visual realizado por un gran equipo encabezado por Hector Sanchís, Atari Hanzo, Hes Air y Vento Visuals, al que han metido mano los propios Hoke y Louis Amoeba. El máster final queda en manos de Pablo Martín.