Kase.O defiende que “el arte se dirige al sentimiento y no a las ideas políticas”, aunque cree que en los años 90 el rap “era de barrio y real”

Libre, feliz y con la esencia de siempre. Kase.O -álter ego de Javier Ibarra- volvió al ejercicio hace casi dos años y todavía continúa llenando escenarios allá donde va. Y es que su público le echaba de menos, y eso se nota.

El rapero zaragozano, miembro de los emblemáticos Violadores del Verso, lanzó su disco ‘El Círculo’ después de cinco años de silencio y de “mucha presión”, según reconoce. Y no es de extrañar porque después de ser considerado por público y medios especializados como “uno de los diez mejores MC´s de la historia de España”, Ibarra tenía que mantener el listón. Y por los resultados -ha estado nominado a los Grammy Latino y ha ganado un Disco de Oro-, parece que lo ha conseguido.

Un año y medio después de su paso por la capital cántabra -en la que consiguió un sold out absoluto-, Kase.O vuelve a Cantabria para actuar en el festival ‘Santander Music’. Dispuesto “a darlo todo”, el rapero ‘quemará la traca’ antes de tomarse un descanso en el 2019.

¿Javier Ibarra o Kase.O? ¿Con quién se queda?

Soy Javier para mis padres, mis hermanos y poca gente más. Ya todo el mundo me conoce como Kase.O, pero mi idea era esa, que no hubiera mucha diferencia entre Kase.O y Javier porque al fin y al cabo son la misma persona. Creo que he conseguido que se parezcan mucho.

¿Por qué ese cambio de estilo al lanzar su disco en solitario? ¿Lo mantendría si volviese Violadores del Verso?

Yo me esperaba que el disco fuera más rapero, más con la onda de Violadores, pero no sé… Me empezó a boicotear la mente y el corazón me decía que tenía que empezar a hacer nueva música, nuevos métodos, nuevas fórmulas y que tenía que experimentar. Igual antes me gustaba hacer muchas virguerías con el lenguaje y ahora lo que me pedía el cuerpo era más contenido y menos estética. Aun así soy un esteta y siempre intento que la rima sea bonita, pero en ciertas canciones del disco me importaba mucho menos la rima que el expresar lo que quería decir o un sentimiento en concreto.

Fue una especie de motín que hubo dentro de mí, hacer nueva música y expresarme mucho más profundamente en los textos. Tampoco me llegaban ritmos así del palo de Violadores porque ahora la gente no produce el estilo de rap que hacíamos nosotros hace 15 años. Incluso el propio ‘Rumba’ también tuvo su proceso. Tuvo una niña, estuvo de mudanzas y justo no estaba produciendo mucho durante el tiempo en el que yo estuve haciendo ‘El Círculo’…

Entonces me tuve que buscar la vida en cuanto a ritmos y producirme yo también algunos. Pero si hubiera un supuesto disco de Violadores del Verso volvería el Kase.O de Violadores. Soy muy versátil y muy bipolar y puedo hacer de todo (risas).

¿Cree que si ahora mismo grabase algo de lo que grababa con Violadores podría tener problemas con la Justicia?

No lo sé, es una hipótesis muy loca porque ahora yo no diría las cosas igual. Tengo otra manera de expresarme y diría lo mismo pero sin meterme en tantos líos. Hay que cuidar también lo que dices en ciertas explosiones de rabia porque te pones a escribir una canción, la grabas y ya se queda para siempre. Y claro, luego igual a los cinco años te cambia la perspectiva o tu manera de verlo y hay que convivir con eso. Por eso me he esforzado tanto en ‘El Círculo’ en que fuera sincero para que pudiese defender esas rimas en cualquier ámbito.

¿Y esos temas que escribió hace unos años con el grupo le influyen en lo que escribe ahora?

Las tengo presentes, al igual que la imagen que tiene de mí la gente, y así hago guiños al pasado como los que he hecho en el disco. Pero no reniego para nada porque hay buenas letras y buena música en Violadores. De hecho, en mi bolo rapeo muchos temas de Violadores y hay cosas que se mantienen vigentes.

Es extraño ver cómo alguien con una vida aparentemente perfecta -por sus éxitos y el reconocimiento de la gente- es capaz de escribir un tema tan triste como ‘Basureta’. ¿Qué le llevó a escribirla?

El hecho de que seas famoso, tengas el cariño de la gente o tengas éxito no te libra de tener tus rayadas, tus depresiones y tus procesos. La presión era mucha y si no hubiera hecho este disco, igual no me hubiera deprimido tanto. Todo iba guay, pero yo mismo me busqué mis riesgos y tuve que pasar ese proceso que empieza poco a poco y luego se te va de las manos y acabas fuera de control.

Muchos cantantes son depresivos, toman pastillas a diario porque no saben cómo llevar la fama. Entonces, ser famoso tampoco significa que vayas a ser feliz. Hay obreros que se lo montan bien, curran, tienen su familia, sus vacaciones y son felices. Esto es una profesión profunda e inestable porque cuando eres artista estás muy en contacto contigo mismo, te preguntas muchas cosas… cosas que igual la gente a diario no tiene tiempo para pensar. No es tan fácil ni tan idílica la vida del artista en ciertos momentos

Política, familia y jubilación

¿A qué se hubiese dedicado si no hubiese sido rapero?

Pues me hubiese gustado un trabajo que tuviera que ver con la naturaleza. De pequeño, cuando me hacían esa pregunta les decía que quería ser guardabosques y ahora lo pienso y no me hubiera importado estar ahí cuidando de la naturaleza como hacen ellos. Aunque tampoco es fácil, y es un curro que te cagas estar todo el día en el monte.

También estudié Turismo para estar en un hotel como de vacaciones pero currando. Eso tampoco me hubiera importado; trabajar en un hotel de lo que fuera: animador, recepcionista… Es un mundo que me mola el de los hoteles.

¿Sus padres qué pensaron cuando su hermano (Brutal, de ‘Gangsta Squad’) y usted decidieron meterse en el rap? ¿Y qué piensan ahora de que haya hecho de ello su trabajo?

Tampoco lo hemos hablado muy abiertamente nunca, pero ellos nos dieron toda la libertad que podían. Hablando de mí en concreto, igual a mi madre no le gustaba que dijese palabrotas y en las maquetas decía mogollón porque estaba de moda la violencia. Esa parte no le gustaba, pero yo me encerraba en un cuarto a escribir letras, a leer libros de poesía y a hacer música.

Creo que lo veían como un hobby con el que nos lo pasábamos muy bien y nos dejaron mucha libertad. Con 14 o 15 años ya iba a Logroño, a Pamplona o Madrid a rapear. Son unos padres increíbles y todo suma; igual si me hubieran cortado las alas no hubiera llegado ni a la mitad de lo que he llegado… Pero ellos lo entendían. Lo único que me pedían era que llevara los estudios con buenas notas, que no los descuidara, que me sacara una carrera y que luego ya hiciera lo que quisiera. Así que yo me lo curraba por ese lado siendo un buen chico y luego tenía carta blanca para rapear.

Ha tenido que ser un proceso muy loco y muy bonito para ellos ver cómo ahora vivo de ello. Porque claro, ellos lo han vivido paralelamente a mí y vieron ese cambio de pasar de dar conciertillos a salir en los periódicos o empezar a salir a Latinoamérica. Ya en cuanto vieron eso dijeron: “Esto debe ser que es verdad, que el tío vive de vender discos y de las actuaciones”. Y ahora que ya somos mayores todos y nos va bien pues están súper felices. Y por ejemplo yo creo que se sintieron muy orgullosos viéndome ser el pregonero de las fiestas de Zaragoza.

¿Quiere jubilarse? 

Si me jubilo, no me quedará mucha pensión (risas). Sigo teniendo ideas, cada día más ganas de hacer música y no veo que porque seas mayor no puedas hacer música. No es fácil, es un trabajo duro, pero de momento es lo que más me gusta y yo creo que haré canciones hasta el día que me muera.

¿Es posible ser de derechas y escuchar rap?

Yo creo que es posible todo. El arte no entiende de nada, se dirige al sentimiento y no a las ideas políticas. Si tuviésemos que juzgar a Dalí o a muchos escritores que son increíbles por no pensar como nosotros políticamente nos negaríamos a su obra. La verdad es que no pienso mucho en ello, pero creo que hay mucha gente que supuestamente es de derechas y escucha rap, y ha roto el complejo.

En el 99 era imposible porque la música era de barrio y real, y ellos no se identifican con eso, pero ahora que hay buenos textos que tratan el sentimiento, igualmente les puede llegar una canción como ‘Basureta’, que da igual que seas de derechas que de izquierdas, que supongo que si estás jodido no por ser de derechas, no te deprimes (risas).

¿Y es posible hacer rap y no involucrarse en política?

Sí. Yo creo que sí. Yo soy un ejemplo de ello, no hay mucha política en mi rap. Los rappers en general no meten mucha política a menos que sea su estilo, y no hay mucha doctrina de izquierdas o como lo quieras llamar.

Eso sí, la gente se queja de las cosas pero no va mucho mas allá de posicionarse políticamente, ni aquí ni en Estados Unidos. Simplemente es una música que trata de expresar lo que piensan los jóvenes y ya te digo, si no tienes un maestro o una adoctrinamiento político, tus ideas las vas tomando un poco de lo mejor de cada cosa que conoces.

¿Es de los que tiene esperanzas en que el nuevo Gobierno mejore la inversión en cultura? ¿O prefiere mantenerse cauto?

No creo que vaya a haber un cambio súper drástico, por lo que tampoco tengo grandes esperanzas de nada, ni siquiera de cuánto va a durar este Gobierno. Aunque siempre, en teoría, estos Gobiernos progresistas, entre comillas, se las dan de que ayudan mucho en la cultura y nos cautivan con eso a los que nos gusta ese mundillo. Así que pienso que igual ellos sí que intentarán hacer algo por nosotros.

¿Quién es su político favorito?

Me gusta Revilla, el presidente de Cantabria, y el alcalde de Zaragoza, Santi Estévez, también me cae guay. Lo veo un tío que sabe lo que hace y muy humano. Pero hay varios por ahí que me gustan.

Pablo Casado ha realizado unas  declaraciones sobre la supuesta imposibilidad de acoger a todos los africanos que quieren venir a Europa. En algunas canciones como ‘Esto no para’ alude a esa “ignorancia” que termina provocando intolerancia. ¿Casado es un practicante más de esa intolerancia?

No lo sé, es difícil juzgar a las personas. En cualquier caso, él es el máximo representante de un partido y no está siendo políticamente correcto, aunque tampoco engaña, se ve que es un xenófobo y que no le gustan los negros. Lo hace ver claramente y tampoco es que se le pueda juzgar más que por ser sincero. El caso es que no es tan fácil, es un tema muy complicado, pero no pueden resumirlo en que España no está preparada. Yo soy ciudadano del mundo y no lo veo igual que él, no veo españoles o africanos. Veo que si vienen tantos inmigrantes es consecuencia de lo que ha hecho Occidente en sus países o de las desigualdades que hay en el mundo.

Me gustaría que un político me hablara más de cambiar el mundo entero, de cómo está hecho todo el sistema. Prefiero eso a que hable de todo lo contrario haciendo tan nacionalistas los sentimientos humanos, porque si se mezcla la política con lo humano, para mí está por encima lo humano, pero evidentemente para esta gente no. Son nacionalistas arios (risas). Solo españoles, españoles y españoles y los demás si no existieran mejor para ellos. Así es como piensan. Y yo no lo juzgo, pero para mí hay otras cosas que son más importantes. En este mundo se viven muchas contradicciones y es mucha la hipocresía con la que convivimos y de la que somos partícipes. Todos somos hipócritas realmente.

¿Ya tiene las miras puestas en un nuevo disco? ¿Será con Violadores?

Estoy un poco cansado creativamente después de todo el esfuerzo que hice en el disco anterior. Mi intención es descansar el año que viene, dejar de hacer conciertos, no pensar mucho en la música y estar con mi familia para reposar toda la vorágine que hemos vivido. Quiero relajar mucho la relación con el mundo de la creación, pero por defecto y por aburrimiento seguro que hago cosillas como colaboraciones, aunque espero descansar bastante.

Y respecto a la vuelta de Violadores, como estamos con los proyectos individuales no se habla aún mucho del tema. Ya cuando Maestro Sho Hai y yo terminemos con nuestra gira y descansemos, veremos cuál es el siguiente paso. Por eso no quiero tomar el año que viene ninguna decisión, porque lo que me gustaría es hacer un disco de Violadores. Esa es mi prioridad, pero tengo que ver también lo que piensan los demás miembros.

Fuente: www.eldiario.es